Web de Rafael Moreno Rojas

Curso de Cineantropometría ISAK

Entre los días 12 y 14 de julio en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada, se ha desarrollado el curso de de Cineantropometría ISAK (nivel 1), dirigido por  Jesús Francisco Rodríguez Huertas (director del centro) e impartido por Francisco Esparza Ros (Secretario General de ISAK y L4 de ISAK) y Raquel Vaquero Cristóbal (L3 de ISAK y miembro de la Junta Directiva de ISAK). El mejor equipo docente para impartir este curso, que nos ha mantenido “secuestrados” en los días que ha durado el mismo, ya que su horario intensivo (9 a 20h con 1 hora para comer) y la exhaustividad con la que se detallan todos los aspectos, nos ha tenido inmersos en el mismo de forma permanente. 

Aunque llevo haciendo antropometría desde hace más de 25 años, e impartiendo prácticas de esta disciplina, siempre había utilizado las directrices OMS, o las de los propios fabricantes de los equipos antropométricos, pero no conocía la metodología ISAK. En los últimos años, cada vez han ido llegando más alumnos del máster en nutrición (sobre todo iberoamericanos) que utilizan el método ISAK, e incluso les he pedido que hicieran demostraciones para sus compañeros, viendo en la práctica, la rigurosidad con la que se realiza la antropometría aplicando esta metodología. ISAK ha sistematizado y optimizado la ubicación y las técnicas de determinación de medidas corporales (antropometría), hasta el punto de convertir al antropometrista ISAK en una “máquina” precisa y exacta de toma de medidas corporales. Es algo similar a lo que ocurre con el análisis sensorial, que sistematiza la valoración organoléptica para evaluar de la forma más precisa, algo que todos en principio creemos que sabemos hacer que es degustar un alimento.

Moreno y Esparza en un cajón

Comprobando resistencia del cajón antropométrico

Pero a pesar de la intensidad y exhaustividad del curso y de contar con los primeros espadas de la disciplina, la cercanía, sobre todo de Paco Esparza, hace el curso muy ameno y crea un ambiente realmente bueno, en una situación a priori tan estresante como estar en ropa de baño delante de un montón de extraños, que además te van “toqueteando”, o lo haces tú a ellos. Obviamente son toqueteos “castos y puros” con fines puramente científicos, pero los humanos, o al menos los occidentales, no estamos acostumbrados a este tipo de “confianzas”.

La otra parte docente es Raquel Vaquero, que a su profesionalidad une la habilidad informática que ha demostrado y “regala” en el curso, pues entre el material suministrado (todas las presentaciones de curso) se incluyen ficheros Excel para mayor comodidad y eficacia en los cálculos derivados de las medidas.

Pero el curso cuenta también con una parte de evaluación teórica y práctica y en esta última hay que demostrar que se ha cogido la suficiente soltura en el manejo antropométrico que es comparado con el de los profesores con una tolerancia establecida (Paco Esparza es uno de las 16 personas en el mundo con nivel 4 y por tanto el patrón oro en la toma de medidas). El examen práctico consiste en valorar 10 medidas (de las 17 que constituyen en método restringido) en 3 modelos reales (personas), debiendo obtener una puntuación de al menos 16 sobre 20 para aprobar.

Si bien, mi experiencia en antropometría es muy amplia, lo cierto es que pocos puntos de medida coinciden entre nuestra forma de tomarlas y el método ISAK, por lo que el “vicio” de mis mediciones era un handicap a la hora del examen y me recordó (usando el símil de la autoescuela, muy usado en el curso) a cuando me saqué el carnet de conducir, al que concurrió un señor mayor, que repartía con una furgoneta desde que era pequeño, pero que jamás se había sacado el carnet, sin embargo ahora le obligaban a tenerlo. Llegó con su furgoneta de reparto, se examinó conmigo y tras suspender una vez más (era la cuarta), siguió con su reparto en la misma furgoneta. En esa situación me imaginaba yo, pero afortunadamente, poniendo mucha atención en aplicar todo lo aprendido en el curso, finalmente he superado el examen (con buena nota) y ahora queda la última fase de demostrar la práctica con 20 individuos, que tenemos que medir y enviar las medidas en los próximos 4 meses.

Una vez superado este último requisito, el curso te confiere el derecho de asociado ISAK por cuatro años, ya que la titulación obtenida tiene fecha de caducidad y hay que renovarla para demostrar no haber perdido cualidades. Isak ha multiplicado su número de asociados exponencialmente en los últimos años, en parte por la labor de sus secretario general, pero a pesar de ello se sige revisando escrupulosamente la formación que se imparte (por antropometristas L3 y L4) y sobre todo que se mantengan los niveles de eficacia que se evalúan al finalizar el curso.

Mi enhorabuena a Jesús Rodríguez por la iniciativa (y haber estado pendiente en todo momento de que todo funcionaba en el curso), a los profesores (Paco Esparza y Raquel Vaquero) por su profesionalidad y cercanía; y a los compañeros del curso (todos aprobaron) que aún tendrá alguna zona dolorida en su cuerpo, por la búsqueda de ese acromiale, radiale o ileocristale que se resistía, pero aguantaron estoicamente la búsqueda del punto antropométrico perdido.

Como anécdota, al finalizar el curso estuve 13 horas seguidas durmiendo

Ahora toca poner en práctica lo aprendido, e incluso aplicar en nuestra docencia algunos detalles de calidad antropométrica que resultarán muy valiosos.

Fotos de las actuaciones

Fotos del evento

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